
Les he visto, en días de sangre con miradas de metal quemado
Les he visto con diosas en las mentes, les vi un día caer
¡Oh! maldito bendecido de piel en hierbas repletas de agonía.
He visto los labios de ninfas devorarte el último aliento de temor.
Vi la sangre derramarse en tu sonrisa
La paz de guerreros caídos desvanecer
Vi la agonía de mis ojos en el estiércol de la maldad
Vi a tu alma un día viajar.
Túnel perdido en la niebla, en la pureza de la soledad
Los tiempos se derrumban, los humanos comen de su ser
Se libre en tu gran sendero de vida leal.