
Prefiero la amargura de la noche, que el placer del recuerdo.
Aun soy un recuerdo vació... tan rígida como las puntas de la luz y correcta mi desgracia en el desierto del cólera.
Prefiero el destierro y el bendito exilio de una región que no existió.
2 comentarios:
Uno está en todos lados y siente la nostalgia de los tiempos idos, de otros espacios, de las circunstancias. Evocar mediante los objetos el fin que se persigue es ya un síntoma romático y más, poético. Como decir, por ejemplo, que este clima de soledad y sus trazas de primavera, me remontan a mi origen, a Chiapas, y quisiera en vez de estar frente a un monitor, acostado en una hamaca, tomándome un café y mirando la lluvia. Es como viajar entre el viento, y aventar suspiros y versos, es como volverse un cometa feliz. En fin. Buen día, y cuando quieras, puedes echarle un vistazo a mi blog.
Y en que región apacible no estás?
Un abrazo desde la lejanía mediana de la estepa polvorienta.
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